Tras la renovación del viñedo chileno

Por Harriet Nahrwold - 14.04.2014

Jardín de variedades de Univiveros en PaineCuando el viticultor Samuel Barros me contó que dejaba su cargo de subgerente agrícola en Viña Santa Carolina, pensé que las grúas se lo estarían llevando a otra importante bodega… Pero grande fue mi sorpresa cuando supe que su nuevo destino sería Univiveros, una empresa que si bien alguna vez fue líder en su especialidad, hoy tiene un gran terreno que recuperar, sobre todo en lo que al desarrollo de vides viníferas se refiere.

Más que las “lucas”, lo que motivó a Barros a hacer este importante cambio laboral fue el desafío que significaba para él en lo personal. Y no podía ser de otra manera para un profesional brillante que ha dedicado más de El viticultor Samuel Barros20 años al manejo de las vides destinadas a producir vinos. Durante este período, Samuel acumuló significativos conocimientos tanto en Chile como en Estados Unidos. Titulado como ingeniero agrónomo-enólogo de la Universidad Católica, partió luego a California donde realizó un máster en horticultura, agronomía y viticultura en la Universidad de Davis. Antes de su regreso a Chile, trabajó durante varios años en los valles de Sonoma y Napa como investigador de post-grado de la UC Davis y como viticultor.

Plantas injertadas (en bolsas)De manera que cuando lo llamó Pablo Canobra, subgerente general de Univiveros, Barros solo pidió que le dieran carta blanca para partir de cero y poder enfrentar la producción de vides viníferas como él cree que debe hacerse. Ello no solo implica el obvio desarrollo de material vegetal sano y confiable, plenamente certificado, sino también la posibilidad de implementar proyectos globales, realizados en conjunto con los productores y de acuerdo a las necesidades específicas de cada uno de ellos.

Plantas injertadas (barbadas)En relación a la producción de vides viníferas, cabe recordar que Univiveros fue la primera empresa en utilizar portainjertos en Chile, y de hecho una parte significativa de su propiedad en Paine está destinada al cultivo de plantas madres. Barros es un convencido de que hoy todos los viñedos deberían hacerse sobre portainjertos, tanto los nuevos como los que deben ser renovados por antigüedad o enfermedades. Si bien en Chile la ausencia de la filoxera permite plantar sobre pie franco (reproducción de la vid a partir de una estaca plantada directamente en la tierra), el país enfrenta hoy serios problemas de virus, nematodos y escasez de agua (que se expresa como salinidad en el suelo), lo que hace necesario pensar en el uso de portainjertos adecuados para cada lugar y ocasión.

Reproducción de portainjertos en parronalAdemás, en su opinión, una vez que se ha determinado el emplazamiento de un viñedo, con sus particulares condiciones de clima y suelo, cada productor debería definir, antes de plantar, qué tipo de vinos quiere hacer. Y no solo en relación a las variedades, sino también a la calidad (porque no es lo mismo producir vinos de alta gama que en grandes volúmenes), todo lo cual repercute en qué portainjertos y qué clones escoger.

El ejercicio resulta fascinante si uno tiene la posibilidad de conocer los resultados a través de la degustación de las uvas y de los vinos elaborados con ellas. Y en ese sentido, el jardín de variedades de Univiveros, con 50 hileras de diferentes clones injertados sobre Reproducción de portaijertos en espalderadiversos pies, es una notable vitrina de las diferencias que una misma variedad puede presentar en relación al tamaño de sus racimos y granos y al sabor de su fruta, según haya sido la combinación de clon y portainjerto escogida.

Para nadie es un misterio que el estado fitosanitario de los viñedos que se plantaron en Chile hace unos 20 años deja hoy mucho que desear. No pocos fueron establecidos en pleno boom de las exportaciones vitivinícolas, y han sufrido prematuramente las consecuencias de malos manejos en relación a la cantidad y calidad del riego y a sus cargas de fruta. Chile no practica la renovación de viñedos como ocurre en países productores del Viejo Mundo, entre ellos Francia e Italia, donde se replantan por completo cada 30 a 35 años. Si cada año se renovara en Chile un 5% de la superficie de nuestros viñedos (que hoy suman unas 126.000 hectáreas), a razón de 5.000 Plantas barbadas en el campo de Univiveros en Maipúplantas por hectárea, debería haber anualmente una disponibilidad de 31,5 millones de plantas, cantidad que no se está produciendo en el país. Y esta falta de recambio de vides terminará por pasarle la cuenta a nuestros vinos.

Vale recordar que Univiveros nació como una entidad de apoyo a la exportadora Unifrutti, y que, por infraestructura, podría considerarse el vivero más grande de Chile. La empresa está dividida en tres áreas de negocios: plantas mayores (manzanas, perales, cerezos y carozos, con una producción de 900.000 unidades al año de variedades protegidas por royalties); uvas de mesa (con una producción de 1.500.000 plantas, casi todas vendidas antes de su establecimiento), y vides viníferas (con una producción actual de alrededor de 1.500.000 plantas, pero con una enorme capacidad de crecimiento). En esta área se trabaja con clones de Mercier, el conocido vivero francés, y de la Universidad Católica de Chile (sobre todo en relación a la cepa carmenère), pero están incorporando también material genético traído desde España y California.

(Fotografías de Harriet Nahrwold)
Lecturas de fotografías desde arriba:
N° 1: Jardín de variedades de Univiveros en Paine.
N° 2: El viticultor Samuel Barros.
N° 3: Plantas injertadas (en bolsas).
N° 4: Plantas injertadas (barbadas).
N° 5: Reproducción de portainjertos en parronal.
N° 6: Reproducción de portaijertos en espaldera.
N° 7: Plantas barbadas en el campo de Univiveros en Maipú.