Casa Silva apuesta por el frío

Por Harriet Nahrwold - 26.11.2015

Casa Silva apuesta por el fríoMirar hacia zonas de clima frío, antes impensadas para el cultivo de la vid, está resultando cada vez más atractivo, y Chile, con su costa fresca y un sur donde el frío es parte del paisaje, tiene todas las de ganar. Súmele efectos del cambio climático y clones mejor adaptados al frescor, además de un concepto distinto de lo que nos gusta en la copa, y la ecuación será perfecta para producir vinos jugosos, frutales y de buenas estructuras.

Viña Casa Silva debe haber tenido todo esto muy en cuenta cuando, de manera precursora, puso sus ojos en Ranco y en Paredones para producir esos ricos vinos de perfil fresco que sus terruños en el sector Plantaciones de Viña Casa Silva en el lago Rancotradicional del valle de Colchagua simplemente no le permiten obtener. Porque para los sauvignon blanc, chardonnay, pinot noir y syrah de calidad, está claro que hay que atreverse a apostar por la frescura de zonas más extremas.

Tuve la suerte de visitar los dos viñedos en un mismo fin de semana, de probar sus respectivos vinos y de comprobar en la copa que si bien ambos provienen de zonas consideradas frescas, el resultado final difiere muchísimo. Porque en esto Viñedos en Paredones, sector costero del valle de Colchaguano es solo cosa de tener en cuenta lo que indican los termómetros. Por suerte, y por el bien de la diversidad de los vinos, también influyen los distintos tipos de suelo, la humedad ambiental, la radiación solar y la presencia de las grandes masas de agua que cada viñedo tiene cerca. Un ejercicio fascinante que permite descubrir qué caracteriza a cada origen.

LAGO RANCO
En primavera y con días despejados, los Mario Silva, propietario de Viña Casa Silvaalrededores del lago Ranco, en el sur de Chile, son paradisíacos. Si a las bellezas naturales se le suma la calidez con la que Mario y Taty Silva reciben en su preciosa casa, seguro que no querrá regresar más al mundanal ruido de la capital. Detrás de la casa, y con el impresionante telón de fondo de las montañas cordilleranas, se extiende una ladera sobre la que Viña Casa Silva plantó el que debe ser el viñedo comercial más austral de Chile. Se trata de una loma originada en una morrena glacial, con suelos de buen drenaje, ideales para el cultivo de la vid.

Mario Geisse, director enológico de Viña Casa SilvaYa son 12 las hectáreas que la bodega tiene plantadas allí, todas con exposición norponiente y bien protegidas de los fríos vientos del sur. Los casi 10 años transcurridos desde el inicio del proyecto demuestran que lo que partió como un experimento, hoy ya es una viña plenamente consolidada. Aunque, claro, no exenta de las dificultades que se presentan en una zona donde hasta hace una década no existía actividad vitivinícola: parras que se desarrollan más lentamente, heladas que pueden hacer perder una cosecha completa, falta de mano de obra René Vásquez, gerente agrícola de Viña Casa Silvaespecializada y pájaros que se comen las frutas (entre muchas otras).

Según Mario Geisse, director enológico, y René , gerente agrícola de Casa Silva, así como para el propio Mario Silva, su propietario, todo es tan nuevo y diferente aquí que ellos mismos consideran que aún están en un proceso de aprendizaje. Y ser testigo de sus conclusiones mientras recorremos el campo, nos metemos en las calicatas y hurgamos entre las raíces, resulta fascinante. Lo que sí todos tienen claro es que de esta aventura deben salir vinos distintivos y de carácter único, que sean capaces de volar con alas propias y no solo sobre las poderosas espaldas de su casa matriz. Y a juzgar por los vinos que llevan el nombre de Ranco en la etiqueta, el camino está más que bien trazado.

PAREDONES
Paredones, de donde proviene la fruta para la línea Cool Coast de Viña Casa Silva, se ubica a unos 7 kilómetros del mar. En su parte más elevada, a 320 metros sobre el nivel del mar, la vista sobre la sucesión Los suaves lomajes de Paredonesde suaves colinas de la Cordillera de la Costa es francamente extraordinaria, sobre todo cuando las nubes matinales atenúan la luz solar. El predio tiene 90 hectáreas, y de ellas 50 están plantadas con variedades como sauvignon blanc, pinot noir, chardonnay y syrah. Los suelos, como en gran parte de la costa, son pobres y están formados por una mezcla de arcillas y granitos en descomposición.

Las suaves colinas costeras permiten plantar Mallas protectoras de heladas y radiación solar excesivaviñedos con las más diversas exposiciones y, por lo mismo, obtener fruta de características muy variadas. A pesar de la cercanía al mar, los sectores más bajos de la viña corren el riesgo de helarse, por lo que han optado por cubrirlos con mallas que sirven tanto para protegerlos de los fríos primaverales como de los excesos de la radiación veraniega. Así, la uva madura lentamente y, sobre todo en el caso del chardonnay, resulta ideal para la elaboración de Fervor y Dominga, los espumantes de Casa Silva.

Aunque menos reconocido que otros valles costeros, como Leyda y San Antonio, Paredones ya ha demostrando que tiene un grandioso potencial para producir vinos distintivos de clima frío. No por nada, muchas de las principales bodegas de Chile compran fruta allí o han plantando sus propios viñedos, y resulta un buenísimo complemento al Colchagua de tintos calurosos y ahora también de vinos mediterráneos.

LOS VINOS, UNO AL LADO DEL OTRO
El Sauvignon Blanc (2014) de Ranco es un vino fascinante, que despliega en el paladar una bomba de sabores frutales, verdaderos fuegos artificiales cítricos y tropicales, con una atractiva nota de tierra húmedaLos sauvignon blancs de Paredones y lago Rancoque ciertamente viene de su origen. Tiene una acidez filosa, en estos momentos algo destemplada para mi gusto, que promete larga vida y una buena evolución en la botella. Intente guardar este vino y pruébelo en dos o tres años más. Por su parte, el Sauvignon Blanc (2014) de Paredones, probado al lado del anterior, parecía a primera vista un vino más apagado en su expresión frutal, pero con una mineralidad intensa. De a poco muestra sus notas cítricas y un largo toque casi salino que se prolonga con elegancia y finura sobre el paladar. Dos mundos Los pinot noirs de lago Ranco y Paredonesen cuanto a sauvignones, ambos perfectamente válidos. Solo busque el plato correcto que acompañe a cada uno.

En relación a los pinots, el Cool Coast (2014) me pareció más exuberante y maduro, con una mineralidad costera subyacente que caracteriza su origen. El de Ranco (2014) me pareció extraordinario. A pesar de que su color mostraba leves matices de evolución, el vino resulta facilísimo de beber, casi como un exquisito jugo de guinda con buena estructura, gran expresión varietal y mucha finura.

(Fotografías de Harriet Nahrwold)